El expresidente colombiano Álvaro Uribe ha hecho públicas sus valoraciones en torno al documento denominado libro blanco, elaborado por la administración entrante de Abelardo de la Espriella para auditar las cuentas y la gestión del anterior gobierno de Gustavo Petro.
El análisis presentado por Uribe pone de relieve lo que califica como una crisis transversal en múltiples áreas del Estado, afectando la capacidad técnica, la contratación pública y la coordinación entre ministerios y entidades descentralizadas.
Según la evaluación difundida, el nuevo equipo gubernamental se ha encontrado con una situación crítica caracterizada por problemas simultáneos de caja, un endeudamiento elevado y deficiencias severas en la ejecución presupuestaria.
Este movimiento de fiscalización y exposición pública de las cuentas heredadas forma parte de una estrategia política orientada a delimitar responsabilidades y redefinir las prioridades económicas del país bajo la nueva dirección institucional.
Las repercusiones de este informe trascienden el ámbito estrictamente nacional, proyectando dudas sobre la estabilidad fiscal de Colombia ante los mercados financieros internacionales y los organismos multilaterales de crédito.