Un segundo soldado israelí acusado de crímenes de guerra en la Franja de Gaza ha abandonado India a mediados de septiembre, semanas después de que la Fundación Hind Rajab (HRF) presentara una denuncia penal en su contra el pasado mes de agosto. La identidad del militar no ha sido hecha pública y todavía no se ha aclarado si su marcha se debió directamente a la acción judicial o a la finalización de sus vacaciones en el país asiático.
El caso se suma al del soldado Eitan Gilboa, perteneciente al batallón de ingeniería de combate 271, quien también abandonó el país asiático a principios de junio a los pocos días de que la misma organización presentara otra querella por la destrucción deliberada de bienes civiles en Gaza. La HRF sostiene que ambos individuos participaron de forma directa en crímenes de lesa humanidad y actos de genocidio documentados mediante imágenes y metraje satelital en la gobernación de Jan Yunis.
La controversia sitúa al gobierno indio y al ministro de Asuntos Exteriores, S. Jaishankar, en el centro de las críticas internacionales por negarse a respaldar un embargo de armas a Israel y mantenerse al margen de las acusaciones formales ante la Corte Internacional de Justicia. Pese a los llamamientos diplomáticos de Jaishankar para respetar el derecho internacional en la Asamblea General de la ONU, Nueva Delhi mantiene una estrecha relación de cooperación militar con el ejecutivo israelí.
Informes recientes de organizaciones como Amnistía Internacional revelan que empresas estatales y privadas de India enviaron al menos 2.596 cargamentos de armamento, municiones y componentes militares a Israel entre el inicio de la campaña militar y finales de noviembre de 2025. Entre los suministros figuran piezas de ametralladoras, proyectiles de artillería de alta potencia y cabezas explosivas para drones kamikaze.
La falta de medidas punitivas contra los ciudadanos extranjeros acusados de atrocidades contrasta con la postura oficial del ejecutivo indio, que justifica sus ventas de armamento bajo el principio estricto de la defensa del interés nacional. Esta realidad ocurre apenas unos días después de que Irán denunciara el cheque en blanco a Israel ante la ONU, y no parece casualidad en medio del tablero geopolítico actual.