El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado este domingo encontrarse en modo de decisión ante el conflicto abierto con Irán, señalando que se avecinan grandes acontecimientos que podrían implicar una escalada militar total o una desescalada mediante negociaciones. En declaraciones a Fox News, el mandatario estadounidense ha llegado a plantear la destrucción del país persa, pero de forma simultánea ha abierto la puerta a un acercamiento diplomático, afirmando que probablemente estaría dispuesto a reunirse con el presidente iraní, Masoud Pezeshkian.
Por su parte, el presidente de Irán tiene previsto viajar a Nueva York esta semana para intervenir en la 81ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde presentará la postura de la República Islámica frente a lo que califica como la agresión militar conjunto de Estados Unidos e Israel. El gobierno estadounidense ha emitido visados para permitir la delegación de altos funcionarios iraníes, abriendo un canal indirecto que contrasta con la retórica bélica.
En paralelo a los movimientos diplomáticos en torno a la ONU, Teherán ha elevado el tono contra los países de la región, advirtiendo a los aliados de Washington que serán considerados cómplices si Estados Unidos reanuda su asalto militar. Según informes de la inteligencia de las Fuerzas Armadas iraníes, Washington habría decidido retomar las acciones hostiles tras una reunión conjunta celebrada en suelo europeo con el visto bueno de ciertos gobiernos regionales.
Las condiciones exigidas por Irán para poner fin a las hostilidades han sido transmitidas a Washington a través de mediadores qataríes, e incluyen el cese total de la guerra en todos los frentes, la liberación de los activos soberanos congelados y el levantamiento del bloqueo naval. Sin embargo, la Casa Blanca mantiene una línea de extrema agresividad económica, negándose a liberar unos fondos que Teherán califica de robo y secuestro financiero.
Esta situación de tensión en el tablero internacional guarda estrecha relación con los movimientos previos en la región, tal como se apunta en qatar-presiona-para-reactivar-conversaciones-entre-ee-uu-e-iran-238eb2, donde se evidenciaba el papel de mediación de Doha. Además, esto ocurre apenas unos días después de iran-alerta-de-que-ee-uu-prepara-ataques-con-el-visto-bueno-regional-350a89, y no parece casualidad que la acumulación de presiones coincida con el impacto de la guerra en la economía local, analizado en la-economia-de-iran-se-contrae-un-10-bajo-el-impacto-de-la-guerra-8cf15f.