Geopolítica · Actualizado 28/08/2026

Oficial israelí que ordenó ataque a cooperantes no muestra arrepentimiento

El coronel Nochi Mendel defiende la operación en Gaza pese al rechazo internacional y la negativa a investigar

Oficial israelí que ordenó ataque a cooperantes no muestra arrepentimiento

Ilustración editorial de Sin Filtro — sin fotografía libre de derechos disponible para esta noticia.

El coronel israelí Nochi Mendel afirmó que no siente remordimientos por el ataque de abril de 2024 que mató a siete trabajadores de World Central Kitchen. Las declaraciones se producen mientras el ejército israelí descarta abrir una investigación penal, decisión condenada por múltiples gobiernos.

El coronel israelí Nochi Mendel, quien ordenó el ataque con drones que costó la vida a siete trabajadores humanitarios de World Central Kitchen (WCK) en Gaza, declaró públicamente que no se arrepiente de la operación. En una entrevista concedida a la radiodifusora australiana ABC y registrada en octubre de 2025, el militar asumió la responsabilidad directa de la orden emitida el 1 de abril de 2024, señalando que actuó como comandante y que no busca desviar la culpa.

El ataque, que acabó con la vida de nacionales palestinos, británicos, australianos, canadienses y polacos, fue calificado por el propio ejército israelí en su momento como el resultado de una serie de fallos y violaciones de las reglas de compromiso. A raíz de aquellos hechos, Mendel fue removido de su puesto como jefe de estado mayor de la brigada de infantería Nahal, un movimiento que pretendía amortiguar el impacto diplomático de la masacre de los cooperantes.

Sin embargo, la tensión internacional ha vuelto a escalar después de que las fuerzas armadas israelíes anunciaran recientemente que no abrirán una investigación criminal sobre el caso. Esta negativa desató una condena conjunta por parte del Reino Unido, Canadá y Australia, cuyas autoridades tildaron la decisión de vergonzosa y señalaron que se adoptó de manera particularmente insensible coincidiendo con el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria.

En su defensa, Mendel intentó desviar responsabilidades al alegar que existía un supuesto uso cruzado e intermingling entre la organización humanitaria y operativos de Hamás, sugiriendo que WCK no era una entidad completamente neutral. Por su parte, la ONG rechazó de inmediato estas afirmaciones, tachándolas de falsas, escandalosas y de un burdo intento de la jerarquía militar por eludir las consecuencias de sus propias acciones en el terreno.

Este episodio de impunidad militar se alinea con la creciente tensión en la región y recuerda a los acontecimientos expuestos en la información titulada Oficial israelí que ordenó el ataque a aidadores en Gaza justifica su accionar, donde ya se vislumbraba la persistencia de las estructuras de mando en justificar operaciones letales contra personal humanitario sin rendir cuentas ante tribunales independientes.

Noticia generada y contrastada mediante fuentes múltiples. Puede contener imprecisiones; verifica siempre con las fuentes citadas.

Mapa del conflicto

Zona afectada
  • 🇵🇸PalestinaTerritorio donde se ejecutó el ataque aéreo contra los trabajadores humanitarios internacionales.
  • 🇮🇱IsraelNación cuyos mandos militares ordenaron el ataque y decidieron no abrir una investigación penal.
Queda expuesto
  • 🇦🇺AustraliaPierde a ciudadanos en el ataque y condena la negativa de Israel a investigar los hechos.
  • 🇨🇦CanadáCiudadanos suyos resultaron muertos y exige justicia y rendición de cuentas a las autoridades israelíes.
  • 🇬🇧Reino UnidoReclama justicia por la muerte de sus nacionales y califica de vergonzosa la postura del ejército israelí.

Lectura geopolítica de la redacción a partir de las fuentes citadas — no es una atribución oficial.

Otros medios, otras miradas

Hipótesis

Detrás de la negativa a investigar y de las declaraciones desafiantes de mandos militares como Nochi Mendel se vislumbra la protección corporativa de una cúpula castrense que prioriza la impunidad táctica sobre las normas del derecho internacional humanitario. Los intereses de poder real radican en blindar a las cadenas de mando de cualquier precedente judicial que pueda abrir la puerta a responsabilidades por crímenes de guerra, contando con el respaldo tácito o la inacción de aliados occidentales cuyas condenas diplomáticas rara vez se traducen en sanciones materiales o embargos de armas efectivos.

Como patrón histórico recurrente en los conflictos modernos de alta intensidad, las estructuras estatales y militares tienden a estigmatizar o desacreditar a las organizaciones no gubernamentales y a los observadores neutrales cuando estos documentan o sufren las consecuencias de operaciones indiscriminadas. Este mecanismo de defensa institucional busca desplazar el foco de la agresión hacia la presunta infiltración del enemigo, un argumento clásico utilizado por los ejércitos regulares para neutralizar la presión mediática y eludir investigaciones independientes bajo el paraguas de la seguridad nacional.

Desde una perspectiva analítica disidente, este tipo de episodios evidencia la descomposición de los marcos multilaterales de protección humanitaria en zonas de conflicto, donde las leyes de la guerra quedan subordinadas a la lógica de la supervivencia política de los gobiernos implicados. La falta de consecuencias penales tangibles refuerza la percepción de que la vida del personal civil extranjero y local en escenarios como Gaza carece de valor disuasorio frente a los objetivos militares de las potencias ocupantes.

Noticias relacionadas