Los empleados de los centros de Airbus en Getafe (Madrid) y San Pablo (Sevilla) han votado a favor de mantener un paro indefinido a partir de este 25 de agosto, con la intención de reevaluar la situación el próximo viernes. La medida de presión busca exigir a la multinacional aeronáutica mejoras laborales concretas que han abierto una gran crisis en la compañía en España.
El conflicto laboral estalló a raíz del anuncio por parte de Airbus de un recorte en el teletrabajo. Esta decisión fue considerada por la plantilla como la gota que colmó el vaso en un escenario marcado por la pérdida continuada de poder adquisitivo y la merma de diversas condiciones de trabajo, mientras la empresa presenta beneficios récords en los últimos años.
A las movilizaciones se han sumado las asambleas de otros centros como Tablada en Sevilla, Illescas en Toledo y Albacete. Las plantillas reclaman subidas salariales que garanticen el IPC por convenio, acelerar la recuperación del poder adquisitivo perdido y mantener los dos días de teletrabajo vigentes hasta el momento.
Los sindicatos CGT, UGT, CC.OO., SIPA y ÚTIL encabezan estas movilizaciones tras los paros masivos registrados el pasado mes de julio. La decisión de ir a la huelga se adoptó en asambleas celebradas este lunes, optando por iniciar el paro este martes y reconsiderar su continuidad el viernes dependiendo del avance en las negociaciones.
Este pulso sindical coincide con una reunión de mediación convocada en el SIMA entre la dirección de Airbus y los representantes de los trabajadores. Aunque la empresa y los mediadores han abogado por mantener un contexto de paz social sin huelgas de fondo, la plantilla ha decidido presionar con la fuerza del paro indefinido.