Los consumidores estadounidenses han mostrado una divergencia notable en su percepción económica durante el mes de agosto, según los datos publicados por la Reserva Federal de Nueva York. Mientras las expectativas de inflación general se mantuvieron estables en el 3,6% a un plazo de un año, la visión sobre la salud financiera personal experimentó un retroceso significativo a menos de tres meses de las elecciones legislativas de mitad de término.
El informe detalla que la proporción de ciudadanos que consideran que su situación financiera actual es peor que hace un año aumentó hasta el 38,6%. Asimismo, creció el porcentaje de quienes anticipan que sus finanzas empeorarán en los próximos doce meses, situándose en el 32,6%. Este pesimismo contrasta con el incremento en las dificultades previstas para afrontar el pago mínimo de deudas, que escaló hasta el 13,16%.
En el plano laboral, las perspectivas experimentaron un repunte en ciertos indicadores. La probabilidad percibida por los trabajadores de perder su empleo en el próximo año descendió al 13,8%, el nivel más bajo registrado desde febrero. Por su parte, la expectativa de abandonar el puesto de trabajo de forma voluntaria aumentó hasta el 19,5%, superando la media de los últimos doce meses.
No obstante, estos datos positivos en el mercado de trabajo contrastan con el incremento de las expectativas de desempleo general, que alcanzaron su cota más alta desde abril de 2020 al situarse en el 44,4%. Los encuestados también señalaron un endurecimiento en las condiciones de acceso al crédito y un encarecimiento previsto en partidas básicas como la educación superior, la atención médica y el alquiler de vivienda.
Este panorama económico interno se publica pocos días después de que se registrara un repunte inesperado en la creación de empleo durante agosto, con un incremento de 162.000 nóminas y una tasa de paro estable en el 4,1%. La Reserva Federal se prepara ahora para celebrar su reunión de política monetaria en Washington, donde evaluará si el nivel actual de los tipos de interés resulta suficiente para contener las presiones inflacionarias.