El primer ministro libanés, Nawaf Salam, condenó este miércoles de forma enérgica la destrucción sistemática llevada a cabo por Israel en el sur del territorio libanés. Durante sus declaraciones, calificó las acciones militares como una flagrante violación de los principios del derecho internacional y del derecho internacional humanitario.
La condena oficial abarca una serie de ataques, incursiones y demoliciones deliberadas que afectan no solo a viviendas particulares, sino también a infraestructuras críticas, edificios gubernamentales y diversos lugares de culto situados en las localidades fronterizas del sur del país.
Por su parte, las autoridades de defensa israelíes han respondido abiertamente a estas denuncias al admitir y justificar que sus fuerzas militares se encuentran destruyendo todas las viviendas presentes en las poblaciones fronterizas del sur del Líbano.
Ante estos argumentos, el jefe del Ejecutivo libanés rechazó categóricamente la premisa de que los pueblos y ciudades del sur constituyan instalaciones militares, señalando que tal afirmación carece de lógica jurídica y no puede utilizarse como pretexto para desplazar masivamente a los habitantes e impedir su retorno.
Esta escalada y la transformación del paisaje fronterizo en ruinas ocurren apenas unas días después de [ataque-aereo-israeli-en-gaza-fractura-los-esfuerzos-de-alto-el-fuego-7e2ff2], consolidando un patrón regional de operaciones militares de tierra arrasada que fractura cualquier intento de contención diplomática en Oriente Medio.