El ministro israelí de Cultura, Miki Zohar, ha solicitado formalmente al servicio de Inteligencia interior (Shin Bet) que investigue la identidad de los oficiales militares que participan de forma anónima en la película Naza. El documental expone la cadena de mando y la toma de decisiones detrás de los ataques en la franja, utilizando veinticuatro testimonios de miembros del Ejército y la Inteligencia con el rostro a oscuras y la voz distorsionada.
La petición de Zohar incluye examinar cómo se obtuvieron los materiales, si se divulgó información de seguridad de forma ilegal y si existen elementos hostiles o vinculados a Hamás detrás de la filtración. Además, el ministro ha reiterado su intención de trabajar para revocar la ciudadanía a los directores del filme, Yuval Abraham y Rachel Szor, quienes han recibido numerosos ataques desde el ámbito político y militar del país.
El estreno y posterior reconocimiento de la obra en el Festival de Venecia, donde obtuvo el Premio Especial del Jurado, han desatado una fuerte polarización en Israel. Mientras el Ejecutivo y el Ejército rechazan el contenido de la cinta y niegan que la Inteligencia Artificial decida los ataques o se asuman muertes masivas como daños colaterales, diversos colectivos de artistas, periodistas y ONG han manifestado su apoyo a los creadores.
Más de un millar de directores israelíes han firmado un manifiesto en defensa de la libertad de expresión, advirtiendo sobre una campaña de difamación sin precedentes contra los cineastas. Paralelamente, organizaciones de derechos humanos y plataformas de exmilitares han respaldado la veracidad de los testimonios recogidos en el documental sobre las directrices de los bombardeos.
Este movimiento institucional se produce en un escenario de extrema tensión informativa sobre las operaciones militares en el enclave, donde previamente se han registrado denuncias sobre el colapso de infraestructuras y la falta de acceso para la búsqueda de desaparecidos, tal como se documenta en hechos como gaza-exige-a-israel-el-ingreso-de-equipos-para-buscar-desaparecidos-687029. La presión sobre los canales de filtración y el control de la narrativa interna forman parte de la estrategia estatal en este conflicto.