Geopolítica · Actualizado 22/09/2026

Guterres alerta ante la ONU sobre el colapso del derecho internacional

El secretario general denuncia la privatización del poder global y el avance de los robots letales.

Guterres alerta ante la ONU sobre el colapso del derecho internacional

Ilustración editorial de Sin Filtro — sin fotografía libre de derechos disponible para esta noticia.

En su último discurso ante la Asamblea General de la ONU, António Guterres ha advertido que las fracturas globales se han convertido en abismos y ha señalado la transferencia de poder hacia grandes corporaciones y sistemas de inteligencia artificial descontrolados.

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, abrió la Asamblea General con un duro alegato sobre el estado del orden internacional a cien días de abandonar su cargo tras una década al frente del organismo. Guterres afirmó que las fracturas globales se han transformado en abismos irreversibles y criticó que las instituciones multilaterales siguen reflejando las estructuras de poder de hace ochenta años.

Durante su intervención, el diplomático apuntó tres grandes transformaciones en la redefinición del poder contemporáneo: el surgimiento de nuevos polos estatales de influencia, la extraordinaria transferencia de poder de los gobiernos hacia un puñado de empresas privadas y particulares, y la cesión de decisiones vitales a las máquinas.

En el plano geopolítico, Guterres centró sus críticas en los conflictos en Oriente Próximo y Ucrania. Denunció que los altos el fuego en Gaza y Líbano han sido simulacros de menor intensidad mientras la población civil soporta una devastación sin precedentes, y recordó las medidas provisionales dictadas por la Corte Internacional de Justicia. Asimismo, calificó la invasión rusa de Ucrania como una flagrante violación de la Carta que destruye infraestructuras críticas y altera las cadenas de suministro globales.

El secretario general también arremetió contra las grandes empresas de combustibles fósiles, acusándolas de tratar la atmósfera como una cloaca a cielo abierto mientras cinco petroleras occidentales se han embolsado casi medio billón de dólares en beneficios desde el inicio del conflicto en Ucrania.

Finalmente, exigió una reforma profunda del Consejo de Seguridad para incluir de forma permanente a África y advirtió que la inteligencia artificial y las armas autónomas letales no deben tener cabida en el futuro de la humanidad, exigiendo que las máquinas nunca tomen decisiones de vida o muerte.

Noticia generada y contrastada mediante fuentes múltiples. Puede contener imprecisiones; verifica siempre con las fuentes citadas.

Mapa del conflicto

Zona afectada
  • 🇵🇸PalestinaSoporta una ofensiva militar y destrucción masiva que vulneran el derecho internacional según la ONU.
  • 🇺🇦UcraniaSufre una invasión militar que destruye su infraestructura crítica y su soberanía territorial.
Se beneficia
  • 🇺🇸Estados UnidosConserva su posición de veto en un Consejo de Seguridad cuya estructura actual se niega a reflejar el peso de África.
  • 🇨🇳ChinaAprovecha la multipolaridad y la crisis del multilateralismo occidental para expandir su influencia global.
Queda expuesto
  • 🇷🇺RusiaSe enfrenta a la condena unánime de la Asamblea General por su invasión militar de Ucrania.
  • 🇮🇱IsraelQueda expuesto a la presión diplomática internacional y a los dictámenes de la Corte Internacional de Justicia por sus acciones en Gaza.

Lectura geopolítica de la redacción a partir de las fuentes citadas — no es una atribución oficial.

Otros medios, otras miradas

Hipótesis

Detrás de los grandes discursos multilaterales operan estructuras de poder económico y tecnológico que escapan al control de los Estados tradicionales. Los beneficiarios directos de este modelo de fragmentación son los conglomerados tecnológicos y las grandes corporaciones energéticas que, como señaló el propio Guterres, obtienen beneficios récord a costa de la crisis climática y la inestabilidad geopolítica, mientras las instituciones internacionales muestran su incapacidad sistémica para hacer cumplir el derecho internacional.

Este escenario recuerda inevitablemente al ciclo histórico de descomposición de los grandes marcos regulatorios previos a los grandes conflictos globales del siglo XX, donde la parálisis de la Sociedad de Naciones anticipó la quiebra total del orden establecido. La incapacidad crónica del Consejo de Seguridad para integrar a actores del Sur Global y frenar las violaciones sistemáticas de la legalidad internacional refleja una arquitectura de poder diseñada exclusivamente para perpetuar los privilegios de los vencedores de la Segunda Guerra Mundial.

Desde ópticas disidentes se argumenta que la insistencia en reformar la ONU desde dentro no es más que una coartada discursiva para legitimar un sistema que ya ha dejado de ser útil para la diplomacia real. Mientras la transferencia de soberanía de los Estados hacia corporaciones no elegidas avanza sin resistencia efectiva, las advertencias sobre la inteligencia artificial y el derecho internacional parecen más un diagnóstico de defunción de la gobernanza global que una hoja de ruta realizable.

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