Los precios al contado del gas natural licuado para los compradores asiáticos se elevaron hasta casi 26 dólares por millón de unidades térmicas británicas tras registrar una ganancia semanal del 5%. Esta subida responde de forma directa a la reanudación de los bombardeos e intercambios de fuego entre las fuerzas de Estados Unidos e Irán en la región del golfo Pérsico.
El presidente Donald Trump confirmó recientemente una fuerte ofensiva militar contra infraestructuras defensivas y ofensivas que las autoridades iraníes intentaban desplegar a lo largo del estrecho de Ormuz. Esta ofensiva se suma al bloqueo prolongado de las rutas de tránsito energético que mantiene paralizada la región desde hace semanas.
La situación se ve agravada por la decisión de la firma estatal qatarí QatarEnergy de extender la cláusula de fuerza mayor en sus entregas de GNL hasta el mes de noviembre. Este parón deja sin suministro a largo plazo a numerosos compradores asiáticos dependientes del gas procedente del golfo Pérsico.
Como consecuencia inmediata, empresas de servicios públicos en Corea del India, Taiwán, Pakistán y Bangladés se han lanzado a buscar desesperadamente cargas en el mercado al contado para los meses de octubre y noviembre. Sin embargo, los precios prohibitivos ya están dejando fuera a economías como la pakistaní, que rechazó ofertas por superar los 27 dólares por unidad.
Este escenario de tensión militar y estrangulamiento de rutas comerciales guarda una relación directa con lo apuntado en artículos anteriores como jd-vance-intenta-maquillar-el-conflicto-con-iran-y-niega-que-sea-una-guerra, donde se intentaba minimizar el alcance real de una confrontación que ahora estrangula los mercados energéticos globales de manera irreversible.