El parlamentario de Compromís-Sumar y portavoz adjunto del grupo en el Congreso, Alberto Ibáñez, ha formalizado una denuncia ante la Fiscalía del Tribunal Supremo contra el diputado de Vox José María Figaredo. La acción legal responde a las recientes declaraciones realizadas por Figaredo en un plató de televisión, donde afirmó de manera reiterada que hay que 'cazar a los inmigrantes uno a uno' y 'devolverlos' a Marruecos.
Durante su intervención televisiva, el representante de la formación de extrema derecha empleó expresiones como 'cazarlos, pescarlos, uno a uno, a todos' y acompañó su discurso con onomatopeyas como 'pam, pam, pam', que según el denunciante evocan de forma explícita el uso de violencia letal. Ibáñez sostiene en el documento legal que estas afirmaciones no respondieron a un lapsus, sino a una conducta consciente y deliberada mantenida incluso después de que se le requiriera matizar sus palabras.
La denuncia argumenta que el discurso deshumaniza de manera abierta al colectivo migrante y extiende el rechazo de forma indiscriminada a menores de edad no acompañados, vulnerando los estándares internacionales de protección de la infancia. El escrito advierte además sobre el peligro de que este tipo de mensajes actúen como un catalizador de agresiones físicas en un contexto de tensiones fronterizas y episodios de patrullas vecinales.
Desde el punto de vista penal, el representante de Compromís considera que los hechos podrían constituir un delito de odio tipificado en el Código Penal. Según sostiene, las declaraciones incitan públicamente a la hostilidad, la discriminación y la violencia por motivos raciales o de origen nacional, creando un clima de humillación y grave menosprecio hacia las personas migrantes.
Este movimiento judicial se enmarca en la escalada de tensiones políticas y sociales generada en torno a la frontera de Ceuta, conectando directamente con un escenario de máxima alerta institucional. Esto ocurre apenas unos días después de 'el-pp-contraprograma-al-gobierno-y-cita-a-ministros-por-la-crisis-de-ceuta', reflejando cómo la presión migratoria se utiliza como ariete en la confrontación partidista y en el debate sobre el control de las fronteras nacionales.