El Gobierno de Colombia ha anunciado el reconocimiento de la soberanía israelí sobre los Altos del Golán, convirtiéndose en el segundo país del mundo en adoptar esta medida después de Estados Unidos. La decisión fue celebrada por el ministro de Exteriores israelí, Gideon Sa'ar, quien destacó el compromiso del presidente colombiano con Israel.
El territorio de los Altos del Golán fue capturado por Israel a Siria durante la Guerra de los Seis Días en 1967 y posteriormente anexado en 1981, un movimiento que no cuenta con el reconocimiento generalizado de la comunidad internacional ni de Naciones Unidas, que lo considera territorio ocupado.
En este movimiento participan directamente el Ejecutivo de Colombia y el Ministerio de Exteriores de Israel, consolidando una alianza bilateral que prioriza la cooperación en materia de defensa y seguridad por encima del consenso diplomático multilateral.
Los intereses en juego giran en torno al alineamiento geopolítico estricto con el bloque occidental y la validación de cambios territoriales por la fuerza, un precedente delicado en el derecho internacional que busca consolidar el control estratégico de la zona en disputa.
Este giro diplomático sitúa a Bogotá en el centro de las tensiones regionales de Oriente Medio y refuerza la estrategia internacional de Tel Aviv para romper el aislamiento sobre los territorios anexionados mediante alianzas con gobiernos afines fuera de su entorno geográfico.