El rey Abdalá de Jordania ha aprovechado su intervención en la Asamblea General de las Naciones Unidas para advertir sobre las consecuencias de las acciones de Israel en territorio sirio.
La preocupación central de Amán radica en el riesgo de que la inestabilidad militar en el sur de Siria se desborde y cruce la frontera, alterando la frágil seguridad del reino hachemita.
El mandatario jordano señaló que existen profundos lazos históricos y familiares entre las poblaciones del norte de Jordania y las del sur de Siria, lo que incrementa la vulnerabilidad social ante cualquier escalada.
Este movimiento diplomático en la ONU refleja un reajuste en las tensiones regionales de Oriente Próximo, donde los actores estatales intentan blindar sus fronteras frente a operaciones militares cruzadas.
Esto ocurre apenas unos días después de [ee-uu-e-iran-abren-negociaciones-en-la-onu-sobre-el-fin-de-la-guerra-y-ormuz-448f4c], y se alinea con el clima de tensión global en Nueva York donde las potencias discuten el tablero regional.